Marea se lanza a la carretera

– El grupo se lanza a la carretera con nuevo disco, el sexto título en la historia de Marea, con una gira que llega este jueves a Gran Canaria y continúa en Lanzarote y Tenerife viernes y sábado, respectivamente. ¿Vuelta a empezar tras cuatro años de sequía discográfica?
– Es lo único que sabemos hacer. Creo que hemos hecho un disco guapo, un disco de rock and roll, y a partir de ahí pues presentar el directo para todo el que quiera verlo, tan sencillo y complicado como esto.

– Este En mi hambre mando yo se presenta con palabras mayores, como “el mejor disco de rock en la historia de la humanidad”.
– Eso es, ni más ni menos. Cuando uno se va haciendo mayor y se va quitando el mogollón de escombros de encima, vas aprendiendo y definiendo cada vez más lo que eres. Cuando eres más chaval estás con prejuicios hacia un montón de cosas, y como decía el poeta Sylvester Stallone, “los boxeadores boxean”, y ya está.

– ¿Por qué este paréntesis desde el anterior trabajo Las aceras están llenas de piojos?
– Las cosas ocurren así por culpa mía, porque el resto de los Marea si que son rockeros de verdad, y si por ellos fuera, estaríamos siempre sacando discos, que al fin al cabo es la obligación de los rockeros. Nadie le pregunta a un fontanero por qué siempre está poniendo tubos. El problema es que soy un gandul y no tengo esa necesidad de tocar en directo como tienen los rockeros de verdad. A mí no me llama tanto, ni necesito estar continuamente debajo de los focos. No me gusta estar en el centro de atención, y se supone que llegado al techo de mi idiotez, y ya no doy para más.

– ¿Esa desgana es por el posible hartazgo entre conciertos, el estar de aquí para allá día tras día en la carretera?
– No es solo por eso, y estar en la carretera es algo que me gusta. Soy como un niño que puede estar 30 días mirando por la furgoneta. Si tenemos conciertos bien, de lo contrario no pasa nada. Y ocurre que llega un día que has hecho un puñado de canciones, te pones a grabar y la consecuencia es presentarlo en directo. Y luego los discos no se venden. Yo creo que si llegaran a poner los discos gratis y con un cruasán de regalo, tampoco se los llevarían. A la gente le molesta el formato físico. Para que lo quieren si en un reproductor de mp3 o mp7, no se por qué número van ya, cabe todo lo que tengo mi salón. Partiendo de esta base, pierdo poco el tiempo en ello. Lo que sí hago es decirle a todo el mundo que estamos aquí, no les voy a decir que compren el disco porque es cosa de cada cual, que existimos y somos una gran banda de rock and roll.

– Marea es una banda que se debe al directo. ¿Cómo se plantea la gira y qué reacción esperan del público ante las nuevas canciones?
– Hay bastante trabajo. Empezamos el sábado pasado, que estuvimos en Arnedo, en La Rioja, y estuvo muy bien. Ahora vamos a Canarias, seguimos por Málaga, Granada, Valencia, Barcelona, Madrid, Bilbao, Valladolid, Salamanca, y más, hay para dar una buena vuelta. Cuando llegue el momento de que nos haya visto quien haya querido hacerlo, nos iremos para casa otra vez. Y el público no me preocupa, la verdad. Esto es como la comunión, los conciertos se hacen entre los que tocan y los que están, y si toco una parte bien y me olvido de la gente, mala cosa. La responsabilidad más importante la tiene el público que es el hace que la cosa vaya hacia arriba. Yo voy, canto, por decir algo, y por una extraña razón la gente se anima. Una cierta parte de la población, supongo que con problemas mentales serios, me comprende.

– ¿Las épocas de excesos han quedado en segundo plano? ¿Se acabó la vida salvaje del rock and roll?
– Acabamos de empezar la gira y si hablamos dentro de unos meses, ya te contaré a ver. Hay alguna mano que quiere que siga vivo porque yo tenía que haber muerto hace 10 o 12 años por todas las animaladas que he hecho. No tengo miedo, el mundo va a seguir girando igual.

– ¿El rock and roll es el mejor antídoto para hacer más llevadera la crisis y abstraerse de tanto pesimismo?
– Es evidente, vivimos en el país de la pandereta, y el rock and roll suena como el anticristo, la música de peludos y de porreros. Los yanquis por ejemplo, con todo lo idiotas que son, tienen al rock and roll como parte de su cultura, que es lo que es, y aquí no se le tiene el respeto que merece, y ahí es donde entramos nosotros para hacerle un hueco sin ir de mesías ni nada de eso.

– ¿El futuro de Marea?
– No sé, depende de la vida en sí. Somos una familia, que va más allá de lo musical donde no se hacen distinciones entre lo personal y profesional, lo cual es raro en los tiempos que corren. Somos el mismo equipo desde que empezamos y ojalá que sigamos muchos años.

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