Muere Ray Manzarek, teclista de The Doors

Ray Manzarek es uno de los teclistas más influyentes de la historia del rock gracias a las aportaciones que realizó al peculiar sonido de The Doors, que a finales de los años sesenta editó seis discos de estudio que cambiarían la forma de entender el rock y los directos.
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La historia de The Doors no hubiera sido igual sin alguno de sus componentes, no lo fue tras la muerte de Jim Morrison en 1971. Hay bandas que encajan de una manera especial y única, bandas cuyas piezas funcionan gracias y pese al conjunto. The Doors fueron especiales gracias a ello, al fondo único que creaba Manzarek desde esos dos teclados que tocaba a dos manos, al tono jazzero que imponía Densmore desde esa batería que también hacía las veces de bajo, a la imaginación de la guitarra de Krieger. Luego estaba Morrison, por él pasaba la responsabilidad de dar la cara ante todo ese sonido.

La historia de la banda californiana no hubiera comenzado si Morrison y Manzarek no hubieran coincidido en UCLA, Ray ya tocaba el teclado en la banda de su hermano Rick and The Ravens y pronto entablaron amistad. Manzarek empezó en la música por las clases de piano clásico a las que le apuntaron sus padres, emigrantes polacos, pero pronto se fascinó por el jazz y el blues de Chicago, donde nació. Jim y Ray se pasaban el día hablando de blues y de cine y la idea de hacer algo juntos comenzó a germinar.

Al acabar la universidad Jim se fue a Nueva York y meses después se reencontró con su amigo paseando en Venice Beach. Morrison estaba componiendo y Ray seguía tocando y fascinado por la música. Tras escuchar los temas de Jim, deciden dar el paso y montar un grupo. Morrison se fue a vivir con el teclista y su novia y comienza la búsqueda de músicos para esa banda que deciden bautizar como The Doors por un poema de William Blake. En el verano de 1965, el grupo alquila una casa y comienzan a componer sus primeras canciones. Krieger aparece unos días más tarde con Light my fire, dos años después aquella primera canción llegaría a lo más alto de la lista de éxitos, el grupo había firmado un contrato de tres álbumes con Elektra Records y Jim Morrison ignoraba la petición de Ed Sullivan de omitir una parte de la canción durante su actuación en el mítico programa. En 1967 Manzarek se casaría con Dorothy Fujikawa, su novia de la universidad, con quien permanecería hasta su muerte.

Seis años después de aquel encuentro en la playa de Venice, el grupo había editado seis álbumes, vendido millones de discos y Jim Morrison había muerto en París a los 27 años de un ataque al corazón. La vida de aquellos chicos, que no llegaban a los treinta años, había cambiado radicalmente. The Doors se convertiría en una banda legendaria que el tiempo ha tratado bien, casi medio siglo después el sonido que Manzarek, Krieger, Densmore y Morrison crearon sigue sonando potente, fuerte, actual.

La vida tras la muerte de un amigo

La muerte de Morrison supuso un duro golpe para sus compañeros, aunque cuando Morrison se marchó a vivir a París el futuro del grupo estaba más que en el aire. Ray Manzarek tomó su propio camino y en 1973 editó su primer álbum en solitario y en 1975, el segundo. A finales de los setenta grabó dos álbumes junto a Nite City y en los ochenta, otro más en solitario. Ya en los 90 el teclista escribió sus memorias, Light My Fire: My Life with The Doors, un relato personal sobre los inicuos, la locura que supuso la banda y su abrupto final. En 2006 Manzarek se juntó con Robby Krieger y como Riders on the Strom salieron de gira con las canciones de The Doors, John Densmore les denunció por el uso del nombre. Aquellos conciertos supusieron para varias generaciones escuchar aquellas canciones, los temas que aquellos veinteañeros compusieron a finales de los años sesenta poniendo el mundo del rock patas arriba. Apenas fueron seis años, apenas fueron seis discos, pero aquellos días siguen vigentes hoy en día, el legado de Jim Morrion, Ray Manzarek, John Densmore y Robby Krieger.

“Me siento feliz de haber tocado canciones de The Doors con él durante la última década. Ray fue una parte enorme en mi vida y siempre le echaré de menos”, ha dicho Robby Krieger en la página del grupo. “No había teclista más adecuado que él para apoyar las palabras de Jim. Me sentí en total sintonía contigo musicalmente, como si fuéramos una única mente sosteniendo las bases para que Robby y Jim flotasen sobre ella. Echaré de menos a mi hermano musical”, ha añadido Densmore. Esta noche varios fans de la banda dejaron una corona con su nombre sobre su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, un grande del rock se ha marchado.

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